Toxina Botulínica para eliminar la sudoración

Mucho hemos oído hablar en los últimos años de la excelencia de la Toxina

Hiperhidrosis

Hiperhidrosis

Botulínica para eliminar las arrugas faciales y muchas son las personas (de ambos sexos) que se someten periódicamente a esos pequeños pinchacitos en la frente, sabiendo que a los pocos días las arrugas de su entrecejo, patas de gallo y surcos frontales van a ir desapareciendo como por arte de magia.

Pero ésta no es la única posibilidad que la Toxina Botulínica nos ofrece y es bueno que ahora, que se acerca la época de calor, recordemos otro de sus pequeños milagros: evitar la sudoración excesiva de las axilas y por tanto las inestéticas manchas de sudor en la ropa.

La hiperhidrosis axilar o exceso de sudoración en las axilas, es un problema que afecta a quien lo padece en todas las épocas del año, no sólo en verano, puesto que se condiciona tanto por el calor, como por nerviosismo, ansiedad, etc. Parece que cuanto más se esfuerzan en no sudar, mayor es el cerco que va apareciendo en sus axilas.

Esto crea graves problemas de inseguridad personal, imagen de falta de aseo y condiciona el tipo de ropa a usar, etc.

Ahora bien, es lógico que cuanto más se acerca el verano, más se acentúe el problema, no sólo por el factor añadido de la temperatura sino porque la ropa es más ligera, los colores más claros y con ello la desagradable mancha de sudor, más visible y difícil de ocultar.

La Toxina Botulínica actúa sobre las glándulas axilares que producen el sudor inhibiendo los impulsos neurológicos que estimulan la hipersudoración y por lo tanto, reduciendo esa secreción. No va a hacer que dejemos de sudar por completo, la sudoración es un mecanismo natural de termorregulación de nuestro organismo y no es ese el efecto que buscamos, pero sí va a conseguir reducir esa cantidad de sudoración a valores normales o ligeramente más bajos de lo normal, evitando por tanto que mojemos la ropa y aparezcan esos desagradables cercos.

PROCESO

Su aplicación es sencilla y segura, pero siempre debe hacerse bajo supervisión médica y en centros homologados con todos los permisos sanitarios que la ley establece para el almacenaje y uso de la Toxina Botulínica. El especialista médico deberá hacer una completa historia clínica valorando los antecedentes del paciente que solicite el tratamiento, medicación que esté tom

ando, si padece alguna otra enfermedad asociada y hacer un correcto diagnóstico de la sintomatología que presenta para valorar si se trata de una verdadera hiperhidrosis axilar susceptible de tratamiento con Toxina Botulínica.

El paciente debe saber en todo momento el producto que se le va a admin

 

istrar, la dosis aplicada y firmar el consentimiento informado pertinente, ratificando que se le ha dado toda la información al respecto.

La aplicación es sencilla y rápida. El especialista dibujará sob
La dosis aplicada está en torno a las 75-100 Uds. de toxina en ambas axilas y el tratamiento puede durar unos 10-15 minutos. No requiere ningún cuidado posterior más que la típica higiene axilar.re la zona axilar unas cuadrículas marcando la zona pilosa axilar y sobre cada una de ellas, de un diámetro aproximado de 1 cm., irá aplicando pequeñas dosis de Toxina Botulínica mediante inyección subcutánea; la molestia es prácticamente imperceptible, no más que tirar de un vello axilar con una pinza.

Los efectos de reducción progresiva de la hipersudoración se notan en 24-48-72 horas, alcanzando su máxima acción aproximadamente en una semana y estaremos libres de esa sudoración excesiva y de las temidas manchas durante unos 6-8 meses.

¿Porqué no beneficiarnos de un resultado tan bueno y tan prolongado en el tiempo con unos pequeños pinchazos una vez al año?